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miércoles, 17 de mayo de 2017

Cuba en el corazón

No tuve tiempo de despedirme de Manuel Talens. Buen escritor, mejor amigo.

Hasta los días de mi vida
Un comentario sobre el libro Cuba en el corazón, de Manuel Talens



Por Ricardo Martínez Llorca


Que la imparcialidad es un mito burgués no es sólo una afirmación que esgrima el propio Manuel Talens para justificar el tono de este libro, se trata, además, de una certeza que le ha venido acompañando desde que comenzó su obra literaria, una valoración que ha plasmado en todos sus libros hasta alcanzar su máxima cota en esa novela militante titulada La cinta de Moebius, una obra que pretende despertar al lector, recordarle que tanto los Reyes Magos como El Ratoncito Pérez son los padres, aunque los padres no terminen de creérselo.
En esa línea está este ensayo, cuyo título obedece al mismo impulso que le empujó a escribirlo, esas razones del corazón que la razón no entiende. Ni falta que hace. De ahí esa pasión que no oculta, pero que, como el gran escritor que es, la contiene con un estilo limpio, el mismo que ha ido depurando a lo largo de su obra, en el que las frases nos resultan transparentes, pues considera que nada resulta más digno que elaborar un texto intelectual que pueda ser comprendido por todos.
Este ensayo se compone de siete capítulos, dedicados a la serie de siete DVD reunidos bajo el título Cuba: caminos de la revolución, preparados por el Instituto Cubano del Arte e Industria. Cada capítulo contiene una descripción y una valoración de un documental y de sus extras. Aparentemente, el lector se encontrará con unos textos a mitad de camino de la divulgación y la crítica narrativa, pues, a fin de cuentas, la diégesis de un documental también debe funcionar como artefacto narrativo, algo de lo que es muy consciente Manuel Talens en sus comentarios. Y aquí podría terminarse la glosa acerca de la obra, de no ser porque las virtudes de Talens como escritor rezuman de las páginas al resultarle inevitable expresar su compromiso con la literatura, que en su caso no sustituye a la vida, pues, parece considerar, vienen a ser lo mismo.
De ahí que en el primer capítulo, el dedicado a la figura de Che Guevara, detrás de los pormenores y parabienes que destaca en los documentales sobre el personaje, esté algo tan humano como el lamento por no haber conocido a la persona, por no haber trasnochado junto a él o viajado por la misma carretera, ni haber contemplado juntos una puesta de sol mientras liabas el último cigarrillo del día.
En el comentario sobre el documental titulado Antes del 59, en el que se maldice la desfachatez de los gobernantes de Estados Unidos, su demagogia, su ambición y su incultura, sobrevuela la sensación de que la Revolución ha sido el resquicio abierto por el que entra la balsámica brisa de aire fresco. Parecido planteamiento subyace en la interpretación de Los 4 años que estremecieron al mundo, si bien en este caso lo que se pretende transmitir no es la sensación de un alivio, sino la de la fortaleza, el valor de enfrentarse con reformas sociales, agrarias o educativas a la política militar del agresor, de un enemigo que es Goliat armado con la honda de David.
Por el contrario, al hablar sobre Una isla en la corriente, el apartado en el que se trata el asunto de los balseros y la emigración hacia Estados Unidos, Talens se dedica a reivindicar el pensamiento activo, algo que no es muy distinto de la inteligencia; sin recurrir a medios de información alternativos, limitándose a estudiar los mensajes de propaganda, una mente crítica percibe que los mensajes que nos transmiten no se sostienen, que pretenden engañarnos por el burdo sistema del bombardeo, pues es imposible ser hospitalario con las puertas cerradas.
A continuación se revisa la relación que la Revolución ha tenido con la cultura, el arte y sus agentes, analizando el documental Entre el arte y la cultura, y, sin rabia, Talens maldice la visión burguesa del arte por el arte, la que no deja el poso humano en la condición del hombre, y todo el mundo es hombre, todos los que configuran el pueblo son humanos y poseen espíritu.
Antes de terminar el libro con una apología de la figura de Fidel Castro, el hombre que pese a dirigir un país sabe que el mundo es uno y para salvarlo hay que concebirlo como tal, Talens se detiene en las estrategias solidarias del régimen cubano, incitando al pensamiento del lector a comparar esas fórmulas geopolíticas humanitarias con la labor de nuestros gobiernos y tantas ONGs que existen únicamente para que algunos comisionistas reciban dinero.
Este libro nos reconcilia, definitivamente, con la utopía, con esa idea que tanta gente da por muerta porque ignoran que no es que sea imposible, sino que alguien se empeña en trabarla, en partirle las piernas. Y ya está bien, coño.

Cuba en el corazón
Manuel Talens
Alcalá Grupo Editorial

130 páginas