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domingo, 21 de mayo de 2017

Cuatro formas de romper suelas

Este es el artículo con la selección de libros del mes de mayo para Sal&Roca.Cuatro recomendaciones amigas para romper suelas. 


Este mes nos centramos en cuatro formas de viajar. Cada una de ellas reflejada por un autor español. Porque no todo se reduce a los testimonios de grandes expediciones, de grandes alturas, de inmensas rutas oceánicas. Porque no todo es competición, porque viajar por viajar, y a ser posible caminando, sigue conservando el valor de lo auténtico, la medida por la que nos debemos regir, que es la vida humana.



En la ciudad sumergida
José Carlos Llop
Alfaguara
Madrid, 2017
338 páginas
No es fácil encontrar a eso que se conoce como aventurero urbano. Ni siquiera podemos certificar que exista. Existe, eso sí, el paseante. En Francia y Alemania se les conoció como flaneurs, un término que no acaba de encajar en el caso de José Carlos Llop (Palma, 1956). Llop no es un hedonista recorriendo calles. Llop es un poeta. Y la primera ciudad que debe descubrir, esa que todos damos por supuesto que conocemos y de ahí que no nos adentremos en ella, es la ciudad en donde vive. En este caso, Palma de Mallorca. Con mucho lirismo, con una mirada que ve a través del asfalto y las paredes hacia el pasado, con una inteligencia que reconoce el sentido de cualquier gesto en las personas con las que se encuentra, Llop nos descubre que los lugares tienen su espíritu, y que el espíritu, dado que es humano, se lo regalan los que por allí pasaron. Palma es la ciudad que ve, pero también la que pudo ser. Un libro hermoso.
Sinopsis:
«A principios del siglo XXI, la ciudad donde nací dejó de ser la ciudad donde había nacido. La ciudad real se convirtió en la ciudad de la memoria y sus calles, en el eco de las calles donde yo había vivido. Sólo el eco -como los pasos en un escenario vacío-, y su recuerdo, un espejismo. Pensé en la ciudad distinta y en la literatura como en un testamento del tiempo. Y supe que debía escribir este libro
Escrita con el poder evocador y la belleza que definen la literatura del autor, esta obra es la crónica de una ciudad -Palma de Mallorca-, situada en la encrucijada entre Oriente y Occidente y con el mar como frontera inmóvil. Una emocionante elegía por un lugar que tal vez nunca más podrá volver a ser lo que fue en las brillantes décadas de los sesenta y los setenta, cuando artistas e intelectuales, aristócratas, testigos de la Segunda Guerra Mundial, hippies, espías, exiliados y soldados estadounidenses entrecruzaron sus vidas con los habitantes de la isla.



Historias de salacot y fortasec
Enrique Vaquerizo
VAP
Madrid, 2017
320 páginas

Ahora sí, ahora nos vamos de viaje al continente que significa viaje por excelencia: África. Nombrar la palabra exploración y venirse a la mente el mapa de África es una reacción inmediata. Luego vendrán otros viajes, pero primero está África, el país de los dogones, los conflictos étnicos, el Sahel y la selva… Un inmenso territorio donde, más que en ningún otro sitio del mundo, y por más tiempo que uno pase allí, siempre será un extranjero. Para ser africano uno debe haber nacido en Camerún o Zambia. Enrique Vaquerizo no tuvo esa suerte. Pero sí se le permitió ese amor, ese noviazgo que refleja en este libro donde la historia tortuosa del continente se compagina con las sonrisas de los niños. Cualquiera de las dos, es sincera. Enrique Vaquerizo es uno de esos viajeros que vagan, cuyo destino se va perfilando sobre la marcha, contagiado por tal o cual tentación, iluminado por una leyenda o cautivado por una intriga. Vaquerizo consigue transmitir la sensación de que el tiempo en África no transcurre a la misma velocidad que en el resto del mundo. Y se convierte en explorador por ser la primera persona en compartir el fuego y el aire con una anciana o con los habitantes de un arrabal en el que nadie se atreve a entrar.
Sinopsis:
Historias de salacot y Fortasec es una crónica de descubrimiento, desengaño y amor hacia esa África que no suele aparecer en los documentales de sobremesa. Esa parte del continente vacía de animales y safaris, pero llena de caminos polvorientos, alertas de las embajadas, medicamentos para la malaria, enjambres de niños y, sobre todo, vivencias sorprendentes. A través de veintisiete postales repartidas por ocho países de África Occidental, el libro muestra la cotidianeidad del viaje por la región del Sahel, una experiencia más cercana al uso indiscriminado del Fortasec que a las idealizadas estampas africanas de Hemingway en salacot posando bajo las nieves del Kilimanjaro.
Así, subidos a furgonetas atestadas, motocicletas que se caen a pedazos y cayucos que apenas flotan, acompañaremos al autor en su trabajo como cooperante en una leprosería de Níger, en sus intentos por extender las redes sociales por el Sahel, en la visita a un anciano rey de líbido desatada en Camerún o en su encuentro con los últimos pigmeos del continente. Siempre bajo la persistente amenaza del terrorismo en la región y la dureza de la vida de sus habitantes. Este libro supone una incursión en ese género que son los libros sobre África a través de su región menos contada, la occidental. Sus páginas son un viaje rebosante de encuentros humanos e historias desconcertantes y, sobre todo, de mucho, mucho humor.




Mabuhay. Bienvenidos a Filipinas
Ramon Vilaró
Península
Barcelona, 2017
268 páginas

Vilaró (Vic, 1945) es un veterano en esto de los viajes y en esto de escribir. Y se nota el oficio. Durante cuarenta años ha visitado Filipinas en infinidad de ocasiones: como corresponsal, como documentalista, como viajero. Al cabo de ese tiempo y de tomar notas, se ha dado cuenta que viajar a un país es viajar a sus gentes. Es cierto que a sus gentes, a su vez, les ha construido el país: la pobreza, el paisaje, los vínculos, la ética que surge de una forma natural, sin tratados ni enciclopedias. Esas son las Filipinas que lleva Vilaró dentro. Puede haberse entrevistado con políticos de alto rango, con escritores, con empresarios o con cualquier otro personaje destacado. Pero las señas de identidad siempre serán las de los humildes. Al contrario de lo que sucede en África, en estos países de Asia uno se sabe extranjero, pero los siente como un hogar.
Sinopsis:
Mabuhay, bienvenido. Es la expresión con que los filipinos reciben a quienes, como Ramon Vilaró, vienen de lejos. Pocos conocen mejor que este periodista y escritor el nuevo destino de moda del sudeste asiático, de cuyas sacudidas políticas ha sido a menudo testigo directo. Sobre todo de las más recordadas, como el final de la dictadura de Ferdinand Marcos y las revueltas que llevaron al poder a Cory Aquino.
Pese a ello este no es solo un recorrido por la historia reciente de Filipinas. Profundo conocedor del país, Vilaró suele buscar en sus viajes las huellas aún vivas de más de tres siglos de colonización española. En Baler resistieron los últimos de Filipinas y en el valle de Cagayán aún recuerdan las visitas de Jaime Gil de Biedma, empleado de la Compañía General de Tabacos de Filipinas. Perviven los apellidos españoles —impuestos a la población— y, en Zamboanga del Sur, incluso algunos restos de chabacano.
Mansiones señoriales, ingenios azucareros, pequeños poblados en playas paradisíacas, iglesias siempre llenas, un vibrante patrimonio gastronómico y cultural… Mabuhay es sobre todo una invitación a emprender, felices, un viaje a un país tan próximo como lejano, tan desconocido como familiar, intensamente vivo, al que su atractivo turístico y la presidencia del polémico Rodrigo Duterte han vuelto a poner en el primer plano de la actualidad.




El triunfo de los principios. Cómo vivir con Thoreau
Toni Montesinos
Barcelona, 2017
526 páginas

Thoreau es una leyenda. Thoreau es un mito. Uno puede elegir entre la realidad de la vida de Thoreau o su mito. Walden, la cabaña minúscula en la que convivió con la naturaleza, a pelo, durante varios años, está situada a cuarenta, tal vez cincuenta, dependiendo de la nevada, minutos a pie de la ciudad donde vivía la familia de Thoreau. El mito es Walden. Quedarse con la posibilidad que estaba a su alcance de ir a diario a la ciudad para sentarse junto a un buen fuego, es matar el mito. Y por tanto matarnos a nosotros, que tan necesitados estamos de mitos. Toni Montesinos (Barcelona, 1972) es ya casi eso que se conoce como un escritor profesional. Pero no escribe sobre cualquier cosa. Montesinos sabe que para conseguir un buen libro, uno debe escribir teniendo muy claro qué es lo que ama. En este caso el mito: los principios de Thoreau que son los que surgen de caminar, sencillamente caminar, por la naturaleza. Fáciles de reconocer. Complicados de transcribir. De ahí esta empresa que Montesinos resuelve con solvencia: una biografía emocional de Thoreau, que apenas se alejó de su lugar de nacimiento, pero que rompió suelas durante kilómetros y kilómetros de parajes hermosos, de bosques, de costas, de aquellos lugares que simbolizan la libertad.
Sinopsis:
Se asocia frecuentemente a Henry David Thoreau tanto con la desobediencia civil, en un contexto de lucha contra la esclavitud y la guerra en unos Estados Unidos que se estaban formando, como con la atracción que sintió por la vida de los indios. Pero lo cierto es que este observador de la naturaleza y el comportamiento humano abordó en su día todo lo que hoy es importante para nosotros. En Walden, pero también en el resto de sus libros, diarios y cartas, habló desde una perspectiva autobiográfica de la amistad, el amor, la economía, la educación, la política, la religión, la hipocresía social… Siempre asentándose en ideas firmes y practicando la austeridad, confiando en los sentidos y la intuición, con la voluntad de hacer de su presente algo que le trascendiera.
El triunfo de los principios es una biografía de Thoreau y a la vez un recorrido por sus reflexiones y experiencias, un cuestionamiento de nuestra vida actual desde la ocurrida a mediados del siglo xix en un pequeño pueblo de Massachusetts, Concord, donde también residieron Emerson, Hawthorne y L. M. Alcott. La inteligencia y belleza de sus escritos, en los que destaca el tono irónico o contundente sobre sus conciudadanos, su fe en la autoconfianza, en la bondad como la mejor inversión, en la eliminación de las necesidades autoimpuestas, nos sugerirán comprender, por decirlo con sus palabras, la esencia de la vida, y hacer del carpe diem, la sinceridad y la sencillez un faro de comportamiento y pensamiento cotidiano.