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jueves, 30 de marzo de 2017

Una canción de Bob Dylan en la agenda de mi madre

Una canción de Bob Dylan en la agenda de mi madre

Sergio Galarza

Candaya
Barcelona, 2017
157 páginas

Cuando la mayor potencia del libro se encuentra en las últimas páginas, el lector tiene un problema: hay que llegar hasta allí. Pero en ningún canon figura la obligación de leer un libro en el orden en que lo escribió el autor: el derecho a saltarse páginas, a no leer cuando no interesa, a viajar dentro del libro en el orden del azar y unos cuantos más, son derechos del lector. En este caso, la carga de profundidad, efectivamente, se encuentra al final de la obra en la que Sergio Galarza (Lima, 1976) nos lleva a viajar por la biografía que compartió con su madre. Galarza, eso sí, se muestras sincero desde la primera página: su estilo es la ausencia de exceso de estilo: narrará sin alardes y sin la obligación cronológica. Sabemos que el libro revisará la figura de su madre después de una muerte por un cáncer que ocultó tanto como pudo. Los episodios que golpean más duro sucederán, queda dicho, al final, cuando la muerte haya llegado para seguir sucediendo siempre. Porque nada existe que rellene una ausencia definitiva. Y cuando la ausencia se instala, el resto será anécdota.

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miércoles, 29 de marzo de 2017

‘El mar es tu espejo’, de Catalina Gayá Morlá

El mar es tu espejo. Historias de tripulaciones abandonadas en el Mediterráneo.

Catalina Gayá Morlá

Libros del K.O.
Madrid, 2017
150 páginas

El Mediterráneo es un mar envenenado y una mitología. Su travesía sigue siendo la de Ulises y la de Eneas, pero en el fondo de las aguas pegadas a las costas, la polución se ha hecho dueña del territorio donde deberían bañarse las anguilas y los pulpos. A pocos mares se vierte tanta basura como al Mediterráneo, y de pocos lugares esperamos unas puestas de sol que contengan una belleza milenaria. Sin embargo, al margen del Mediterráneo de las pateras y las reservas de poseidonia, existen otros mares que conviven con él. Apenas quedan puertos pesqueros puros ni islas sin explotar, apenas cabe la posibilidad de perderse en un mar de sirenas y de Caribdis gracias al GPS, pero junto a todo ello, convive un mar en el que barcos varados no tienen futuro. Catalina Gayá Morlá ha escrito uno de los libros de viajes y periodismo más interesantes que hemos recibido en años. “En Italia hay doce tripulaciones abandonadas. En Estambul me han dicho que hay cien barcos a la deriva”. Y sobre esos barcos, de bandera de conveniencia y tripulación cosmopolita, si es que queda la suficiente gente como para llamar a sus habitantes tripulación, versa este recorrido por puertos del Mediterráneo, desde Ceuta hasta el canal de Suez.
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martes, 28 de marzo de 2017

CAMPOBASE, elige 'Luz en las grietas' entre los libros del mes

La revista CAMPOBASE, tiene a bien recomendar LUZ EN LAS GRIETAS.
Nosotros no podemos por menos que agradecerlo mucho.
De ahí que figure aquí, en nuestro blog.
Un abrazo al equipo de CAMPOBASE, que tan buen trabajo está haciendo
Ricardo

http://www.edicionesdesnivel.com/libros/luz-en-las-grietas/9788498293739/


En La línea del horizonte, perfil

Ricardo Martinez Llorca
Escritor y montañero




Cualquiera que haya trazado un dibujo en la arena sabe que esas líneas se lasllevará o bien el viento, o bien la próxima ola. Un viaje, una ascensión bien cincelada en la roca y la poesía, son páginas de ese libro de arena que forman los días y las noches. Eso fue lo que aprendí durante una infancia en la que compartí un colegio estricto con el espacio del monte. Intentar no sentirme extranjero durante varios meses cada año; los amigos con los que hablas en cualquier idioma, incluido el del silencio; la montaña unida al vértigo más dulce; y la literatura –sobre todo por culpa de Conrad y de Stevenson –, han sido los aspectos que en mi personal libro de arena ha tomado la libertad o, para ser más precisos, han sido libertades sucesivas.

Más información y artículos en La línea del horizonte http://www.lalineadelhorizonte.com/revista/

Últimas entradas
http://lalineadelhorizonte.com/revista/realidad-y-deseo/
http://lalineadelhorizonte.com/revista/vuelta-a-casa-y-pertenencia/
http://lalineadelhorizonte.com/revista/voces-de-la-laponia-espanola/
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http://lalineadelhorizonte.com/revista/tres-colinas-y-un-circulo/

lunes, 27 de marzo de 2017

‘Africanos en Madrid’, de Nicolás Melini

Africanos en Madrid

Nicolás Melini

Reino de Cordelia
Madrid, 2017
117 páginas

Ese mendigo que sale corriendo cuando escucha el grito “¡Al ladrón, al ladrón!”, y salta como un jaguar sobre el carterista, ese que se niega a recoger la dádiva de manos de la mujer agradecida, para luego volver a su puesto de hombre estatua, de top manta, de pedigüeño, ese mendigo, ese pobre, es africano. Nicolás Melini (Santa Cruz de la Palma, 1969) recoge en este libro varios textos sobre los senegaleses que viven en Madrid. Senegal es la metonimia de África: hombres con la piel oscurísima, sin la elegancia nilótica ni el mestizaje magrebí, que habitan en el país desde el que partían los barcos con miles de esclavos en dirección al nuevo continente. Ese país en desarrollo, que ya pasó por sus años de moda dentro de las agencias de turismo, pero que sigue conservando las costumbres, las tradiciones y los vínculos propios de África, la África asequible, no el corazón recóndito, ese es Senegal.
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domingo, 26 de marzo de 2017

La vida secreta de las ciudades

Realidad y deseo

A partir de su vida personal, a caballo entre Nueva York y Mumbai, Mehta construye una hermosa reflexión sobre lo que supone vivir en una gran ciudad, y lo que debería suponer. Entre la realidad y el deseo, que es el relato que hacemos de ella, se mueve ‘La vida secreta de las ciudades’.

Cuenta, hacia el final de esta reflexión que nadie debería perderse, Suketu Mehta (Calcuta, 1963) que durante las inundaciones que tuvieron lugar en Bombay hace unos años, la gente cooperó para salvarse unos a otros. A la par, coteja la situación con el Nueva Orleans durante y después del Katrina, arrasado por hordas de delincuentes. La situación se asemeja al gran apagón de Nueva York, en el que se produjeron miles de actos de vandalismo y hasta demasiadas violaciones, en tanto que, durante el gran apagón del Cairo, la gente permaneció en calma. La actitud de los habitantes de Bombay o del Cairo nos recuerda a los principios de cooperación y moral ...

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‘Sabía leer el cielo’, de Timothy O’Grady y Steve Pyke

Sabía leer el cielo

Timothy O’Grady y Steve Pyke

Traducción de Enrique Alda
Pepitas de calabaza
Logroño, 2016
175 páginas

Inmigrar supone no volver a tener suelo bajo los pies. La patria, o la sensación de refugio que es la patria, no la geográfica, o no solo la geográfica: la amistad, los vínculos amorosos, los juegos de la infancia, desaparecen. Y uno se queda para siempre sin suelo bajo los pies, aunque regrese al lugar donde nació. El resto de la vida lo pasarán echando de menos. ¿Qué es echar de menos a alguien? “Es la sensación de estar en un lugar desconocido y perder el rumbo. Es la sensación d mirar sin ver y comer sin saborear. Es olvido, la incapacidad de moverse, la incapacidad de conectar. Es una sentencia que se ha de cumplir y si la persona que se echa de menos está muerta, es una sentencia muy larga”. Así se expresa el narrador de esta crónica, que es un solo inmigrante, pero es la suma de muchos inmigrantes. Es una única voz, plural, un único amor, plural, una sola melancolía, plural, una suciedad, plural, un robo del futuro, que es el mismo para todos los entrevistados gracias a los que se construye este libro sobre un mundo que es lo contrario al paraíso, excepto por unos pequeños huecos, en los que habitan los que ganaron la oposición de cuna, o mientras vemos una película de Disney.

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viernes, 24 de marzo de 2017

‘Parar en seco’, de William Ospina

Parar en seco

William Ospina

Navona
Barcelona, 2017
69 páginas
La Santísima Trinidad es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Sobre el padre y el hijo poco hay que comentar: son familia y, se supone, deben de quererse. Pero el espíritu santo es harina de otro costal. Esa paloma o ese éter, traducido a la superficie terráquea, solo puede ser poder o dinero. O dinero, que es tanto como poder. Así el Sacro Imperio Romano conquistó millones de hectáreas y hasta masacró con la viruela a millones de personas. O de humanoides o marionetas, suponemos. Porque personas eran el Padre y el Hijo, ambos caucásicos, aunque uno de ellos algo moreno. Siguiendo la línea marcada por el imperio, se ha llegado a un mundo al borde del colapso. El ensayo del mismo título, de Jared Diamond, debería ser leído en todos los cursos de bachillerato, y releído en las facultades y en las peluquerías. William Ospina (Padua, Perú, 1953) nos ofrece un breve texto que bien podría ser el epílogo del libro de Diamond.

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Entrevista para Cada palabra...

He aquí una de las entrevistas a las que he tenido que responder a partir de la publicación de LUZ EN LAS GRIETAS. Que os guste... o algo parecido

jueves, 23 de marzo de 2017

LUZ EN LAS GRIETAS en Nonstop

PRESENTANDO LUZ EN LAS GRIETAS

Por 

NONSTOPWOMAN

Me parece un libro hecho con amor, con sentimiento, cuidando detalles en la prosa, narrando el relato con maestría y presentando una historia merecedora de ser leída y recordada.

Una historia de superación que dura toda una vida dónde el protagonista se arriesga a vivir para superar sus miedos conmocionando al lector constantemente. La supervivencia esta presente en este relato, el instinto de seguir hasta el final, de no rendirse cuando la palabra imposible parece ser la única esperanza a la que aferrarse. Sigue los pasos del protagonista desde su infancia pasando por su juventud hasta llegar a la madurez, y cómo consigue vivir con un corazón imperfecto que limita su existencia pero que no le impide sentir pasión por las montañas, los libros y los viajes.
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miércoles, 22 de marzo de 2017

‘Yugoslavia, mi tierra’, de Goran Vojnovic

Yugoslavia, mi tierra


Goran Vojnovic

Traducción de Simona Skrabec
Libros del Asteroide
Madrid, 2017
363 páginas

¿Qué distingue el lamento del odio? Posiblemente nada. Cuando uno siente, y siente mucho, todo es una sola conciencia, dura, durísima. Pero no existe una palabra para designarla. Si la ira es tan intensa como la pena, lo que cuenta es la intensidad, no el carácter. Lo que cuenta es que la piel no sea suficiente como para contener lo que sea que uno sienta, las emociones, más grandes que el cuerpo. Uno, entonces, se sabe inevitablemente solo. Ese tipo de soledad, que es un energúmeno, es lo que invade al narrador de Yugoslavia, mi tierra. Un narrador que es no solo alter ego de Goran Vojnovic (Liubliana, 1980), sino que intenta serlo de toda una generación. Han sucedido las guerras de los Balcanes y Yugoslavia se la atomizado. Donde antes existía mestizaje, relación, vínculos comerciales, amistad, ahora se han implantado unas líneas de demarcación que obligan a la gente a considerarlas impermeables. La familia del narrador, como tantas familias del momento, ya no lo es, porque los orígenes geográficos se imponen. La norma que se establece es la de que no existe la familia ideal.

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'Luz en las grietas' en Revista de letras

Por Román Piña Valls

Ricardo Martínez Llorca se enfrentó en 2015 a la frontera de los 50 años de un modo excepcional. Pocas personas de 50 años tienen razones para sentirse viejas; el autor de esta confesión, de estas memorias, sí. Además de exponernos el dolor de un vejez prematura, de una tortura física peor que la de una extrema vejez, este libro nos pone a dialogar con la pérdida en casi cada página. Es pues un libro sobre el dolor y sobre el duelo: el dolor que Martínez ha combatido toda su vida, debido a los efectos de una dolencia cardíaca grave; y el duelo por la muerte de su hermano pequeño, David, su hermano más querido, en los Alpes hace muchos años.

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Foto: Darío Rodríguez
Los libros felices son una categoría difícil de encontrar. Quien escribe usa la literatura para ajustar cuentas, independientemente del género, y suelta en el papel sus desasosiegos para poner las cosas en su sitio capítulo a capítulo. Así se mueve por el oficio Ricardo Martínez Llorca, el ganador del Premio Desnivel de Literatura de este año.
Luz en las grietas juega con confesiones a corazón abierto que el autor llama testimoniales y que son mensajes que necesitaba comunicar al exterior con una urgencia dirigida por el temor. “Empecé a escribir el libro pensando en que quizá cualquier mañana no me despertaba, por eso cada vez que avanzaba procuraba que el texto tuviese un final y, como no me he muerto, ha llegado a tener 200 folios. Tenía un papel pegado al ordenador con las claves de mi correo electrónico para que el texto se enviase a mis contactos en caso de que algo pasara”. Así las cosas, cada nuevo día significaba tener que añadir una parte extra que a veces hacía avanzar la trama, y en otras sencillamente “engordaba” lo escrito la víspera, añadiendo nueva vida y nuevos matices. También nuevos ajustes de cuentas, consigo mismo y con los demás.

Luz en las grietas habla de lo vivido bajo el yugo de una enfermedad de corazón, tan larga como la vida, una vida que parece que se agota sin agotarse, que va a detenerse, pero en realidad se alarga obligándonos a seguir viviendo.. Y habla también de los focos que iluminan sus rincones oscuros, es decir, la literatura, los viajes y la montaña, sobre todo la montaña. 

martes, 21 de marzo de 2017

Artículo en Grandes Espacios

Hace unos meses, conmemorando el anuncio de la publicación de 'Luz en las grietas', y su premio Desnivel, la revista Grandes Espacios publicó este trozo del libro en sus páginas. Ha pasado el tiempo, y ya iba siendo hora de hacerlo público. Espero que os guste lo bastante como para que, aquellos que todavía no lo han leído, lo lean. Y los demás lo regalen a todos sus amigos. Gracias por vuestro tiempo.

Y, por cierto, el artículo vino acompañado de esta bonita ilustración:


En Revista de letras

Para seguir las publicaciones en Revista de letras, basta con que sigáis este enlace:
Ricardo en RdL
Últimas reseñas publicadas: Annie Dillard, Santiago Alba Rico, Pasacl Quignard, Jordi Lara, Mónica Ojeda, Leo Perutz, Annemarie Schwarzenbach, Lucía Berlin, Juan Luis Conde...
Ricardo Martínez Llorca es autor de las novelas 'Tan alto el silencio' (Debate), 'El paisaje vacío' (Debate), 'El carillón de los vientos' (Alcalá), 'Después de la nieve' (próxima aparición). De los libros de viajes 'Cinturón de cobre' (Pre-textos), 'Al otro lado de la luz' (La línea del horizonte). Del libro de relatos 'Hijos de Caín' (Xplora) y el de perfiles vinculados al mundo del alpinismo 'El precio de ser pájaro' (Desnivel). Ha colaborado en distintas revistas de viajes y literatura y en la Escuela Contemporánea de Humanidades. En la actualidad es crítico literario en 'Quimera', 'Revista de libros' y participa del blog de viajes 'La línea del horizonte'.
Foto de Darío Rodríguez


‘Diario de Oaxaca’, de Oliver Sacks

Diario de Oaxaca

Oliver Sacks

Traducción de Jordi Fibla
Anagrama, 2017
176 páginas

            ¿Por qué queremos tanto a Oliver Sacks? Su magisterio humano en una especialidad tan científica, como es la neurología, una de esas facetas en las que el facultativo trata con la enfermedad más que con el paciente, sería razón más que de sobra. Pero, fuera de El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, ¿por qué queremos tanto a Oliver Sacks? Esta obra menor, por su extensión, por su sencillez, nos facilita la respuesta: porque un tipo capaz de enamorarse de las esporas de los helechos, cuando está junto a un enamorado de las esporas de los helechos, pertenece a la raza más humilde y más increíble de los seres humanos: los que no se cansan de aprender. Su relación del pequeño viaje es impresionista, fragmentario, ligero, pero sobre todo personal. No hay nada universal en la literatura, al menos en esta literatura, que, sin embargo, trata sobre lo más universal que existe si nos dejamos llevar por la vida: la pasión.

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lunes, 20 de marzo de 2017

Wikipedia. Por fin un artículo sobre RML

https://es.wikipedia.org/wiki/Ricardo_Mart%C3%ADnez_Llorca

Ricardo Martínez Llorca

  • Ricardo Martínez Llorca
    Ricardo Martínez Llorca
    ESCRITOR Y CRÍTICO LITERARIO. PROFESOR, ESCALADOR, VIAJERO
Escritor1 . Nacido en Salamanca, en 1966.
Foto: Darío Rodríguez
Ricardo Martínez Llorca
Facebook: Ricardo Martínez Llorca2 , Charraventura3 , Tan alto el silencio4
Twitter: CharrAventura @CharrAventura5
Ricardo Martínez Llorca es autor de los libros 
  1. Tan alto el silencio (Debate, finalista del premio Tigre Juan), 
  2. El paisaje vacío (Debate, premio Jaén), 
  3. El carillón de los vientos (Alcalá), 
  4. Después de la nieve (Desnivel), 
  5. Cinturón de cobre (Pre-textos), 
  6. Al otro lado de la luz (La línea del horizonte), 
  7. Hijos de Caín (Xplora), 
  8. El precio de ser pájaro (Desnivel) y 
  9. Luz en las grietas (premio Desnivel)

domingo, 19 de marzo de 2017

Artículo en Desnivel




Así de bonito quedó el artículo que publicamos en Desnivel. El texto es propio, el que leí durante la presentación de 'Luz en las grietas', De alguna manera, todos sois así partícipes de aquel instante. Gracias por apoyar el libro, gracias por apoyar el proyecto. Ahora ya es vuestro.

Entrevista en Desnivel

Con toda mi gratitud para el equipo de Desnivel, Grandes Espacios, Escalar...

‘Corónicas de Ingalaterra’, de Eduardo Moga

Corónicas de Ingalaterra. Una visión crítica de Londres
Eduardo Moga
Varasek
Madrid, 2016
307 páginas

Si Londres muriera, sería enterrada con honores militares del siglo XIX. Salvas con bayonetas, misa en latín con traductor simultáneo, incluido el traductor para sordos, un paseo silencioso por barrios de casas con buhardilla y gatos sobre las tapias, que evitaría las calles del Soho, aunque las prostitutas de Londres habiten ya en arrabales y sean mestizas. Lo que cuenta es conservar la fama. Las puertas del British Museum se cerrarían y un crespón negro se colgaría en cada estatua, incluida la del almirante Nelson, a quien se fotografiaría asegurando que se le veía caer una lágrima. Los policías dejarían sus nuevas gorras de plato y cuadrados blancos y azules, para ponerse el uniforme de gala, ese que lleva un orinal en la cabeza.

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Premio Desnivel, su historia y 'Luz en las grietas

Vamos a por el bonito vídeo que Desnivel preparó en homenaje a la mayoría de edad de su premio. 'Luz en las grietas' vuelve a ser el protagonista. Que os guste.

sábado, 18 de marzo de 2017

Nuevas recomendaciones con grandes clásicos de la literatura de aventuras

Nueva entrega de la sección en la que apuntamos de la mano de nuestro colaborador Ricardo Martínez Llorca aquellos libros que, a nuestro juicio, nadie debería perderse.

Rumbo a la aventura
Richard Halliburton
Abada
Madrid, 2017
540 páginas
Viaje a pie. Mar de nubes
Julio Villar
Súa Edizioak
Las ambiciones de Jane Franklin. Una aventurera victoriana
Alison Alexander
Casiopea
401 páginas
¿Hay dioses en el Olimpo?
Héctor Oliva
Librooks
2017
344 páginas






Artículo completo en Sal&Roca

‘El libro de los peces de William Gould’, de Richard Flannagan

El libro de los peces de William Gould. Un libro en doce peces

Richard Flannagan
Traducción de Gema Moral
Literatura Random House
Barcelona, 2017
413 páginas
¿Qué es la literatura? En realidad, algo muy sencillo, aunque tal vez un poco largo. “Si tu camino es recto como el de los romanos tendrás suerte si consigues tres palabras: Veni, vidi, vinci. Si, por el contrario, lo que tienes es un tortuoso camino de cabras como los griegos, ¿qué consigues? Toda la maldita Odiesa y Edipo Rey, eso es lo que consigues”. La literatura es, pues, algo tan sencillo como una maldición. ¿Hay algo más maldito que ser artista y criminal dentro de la misma piel? Porque ese es William Gould, el personaje protagonista y narrador de este libro en doce peces. El arranque tiene bastante de clásico: un manuscrito encontrado. Pero en este caso, fue un manuscrito perdido y luego reescrito por Richard Flannagan (Tasmania, 1961), de quien hace poco reseñábamos la extraordinaria El camino estrecho al norte profundo. La reescritura obliga al autor a referirse al protagonista en primera o tercera persona, en función de la proximidad de la influencia del acto: si afecta al personaje, será en primera persona, si es un paréntesis narrativo, resumirá recurriendo a la tercera.

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jueves, 16 de marzo de 2017

Yo y el otro, él y el otro, la identidad y el otro. La fantasía de un pasado al que es posible volver

Cuenta Manuel Vicent en una columna publicada hace años, tantos que se antojan siglos, la historia de un mielero que entraba en el Tribunal Supremo de vez en cuando. En las alforjas cargaba productos puros de la tierra, que no sonaban al pasar bajo el arco detector de metales, y saludaba con tal confianza a los guardias que éstos daban por supuesto que se trataba de uno más de la casa. Describe Vicent el edificio como un lugar “donde se impone el silencio que deriva de gruesas alfombras, cortinajes densos, maderas oscuras, recorrido por infinitos pasillos por los que de vez en cuando cruzaba una secretaria con un sumario amarillo”. El mielero entraba en el despacho de un juez o del fiscal jefe, se quitaba la boina y vendía embutidos, queso y miel de la Alcarria. Y al abandonar el edificio, si alguien le preguntaba dónde había estado, el mielero habría levantado la boina para rascarse el cogote, sin dejar de alzar los hombros y las cejas. Se trataba, en suma, de un hombre de pocas palabras.

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Carta abierta sobre LUZ EN LAS GRIETAS

Extractos de una carta abierta sobre LUZ EN LAS GRIETAS

Este sábado, demasiado pachucho para hacer nada más, pero con la cabeza despejada afortunadamente, lo cogí por la mañana y no lo solté hasta acabarlo. Ya había leído muchas cosas que me habías pasado, pero el conjunto es un monumento. Como me sucede con otras cosas tuyas, me hace sacudir la cabeza diciéndome “Tú nunca podrás llegar a esto”, pero hay algo que lo pone aparte de todo lo demás. Ese “algo” es el resultado desmedido de tu talento y tu corazón, en sentido literal y literario. He subrayado mucho y los ojos se me han inundado de lágrimas más de una vez…



Pienso en la insignificancia de mi último libro, tan desdolido, y los problemas que me ha supuesto con mi padre, de los que tú fuiste testigo en la presentación de Salamanca. Imagino lo que este libro puede haber supuesto en tus relaciones familiares. Imagino la dureza de escribir muchas partes, el dolor de sacarte del pecho ese corazón maltrecho tuyo y ponerlo encima de la mesa. El resultado debería ser en sí mismo al menos un consuelo...

 Es otro demoledor viaje a la soledad...

No sé por qué te cuento esto: quizá porque, a pesar de la impotencia de la literatura en un sentido absoluto, de la que tú hablas, hay que reconocerle también pequeñas victorias. Vuestros libros son vindicaciones literarias. A mí me han reconciliado con la función y la necesidad de la “cosa” de escribir y publicar, sobre todo el tuyo. Me ha hecho sentir, más que cualquier compasión, orgullo.
Tengo que ir a Salamanca un día de estos y te llamaré, a ver si podemos comentar el libro delante de un café, aunque sea descafeinado. Mientras tanto, cuídate mucho. Te necesitamos, todos: tu familia, la ciudad, yo, la literatura… Diría el país y la humanidad si no me diera un poco de miedo a…ofender tu humildad. Cuídate mucho, de verdad, y dura

J.